Filosofía de un análisis

Recientes trabajos me han llevado a explorar diversas formas de hacer análisis y llegar con ello a ciertas conclusiones que hoy os cuento…

Se me hace un poco complicado comenzar un artículo como este porque sé que puede ser pesado para muchos pero creo que, a su vez, puede ser interesante para comprender cómo funciona en el lector el mundillo de los análisis. Esta es, al menos, mi visión y mi filosofía sobre este asunto, la cual he ido adquiriendo con la práctica y la observación a través de los años…

Algunos lo sabéis pero para los que no os diré que hace unos días puse en marcha un nuevo blog en el que pretendo analizar videojuegos desde un punto de vista lo más objetivo posible. Esto no significa que vaya a dejar de escribirlos en GAMALT pero obviamente se plantea un problema, especialmente si aquí no empleo el mismo enfoque.

¿Cómo se puede compaginar dos estilos tan diferentes? A priori no debería hacerlo, es decir, debería tener uno definido y apostar por él. En otras palabras, debería seguir un método, una filosofía, una forma de trabajo concreta porque nadie puede tener dos visiones diferentes de una misma cosa… ¿o sí?

Bueno, aquí no se trata de visiones diferentes sino de distintas formas de enfocar un mismo asunto. En mi caso me enfrento a una dualidad entre el pensamiento analítico y el crítico o, dicho de otro modo, entre los datos y las sensaciones, entre lo objetivo y lo emocional. En “El Jugador Objetivo“, que es como se llama este nuevo blog, apuesto por lo primero pero aquí en GAMALT y en la práctica totalidad de sitios que suelo como vosotros visitar me encuentro lo segundo. No es algo malo pero todo depende de lo que uno busque…

Si lo que se pretende es solo obtener información concreta, acudir a una fuente objetiva es lo mejor que puede hacerse. No es que no se pueda conseguir lo mismo por la otra vía pero aquí esa información está habitualmente “contaminada” por la percepción propia de quien escribe, por sus gustos personales, y ello se acaba plasmando a lo largo del análisis. Esto, queramos o no, acaba influyendo en el lector que, a su vez, juzgará de la misma forma, o sea, en base a sus preferencias.

Esto es algo contra lo que siempre he luchado considerando que el aspecto emocional podía bloquear la percepción real de aquello que se está analizando, en este caso un videojuego. No obstante, me he dado cuenta de que la ausencia del mismo provoca que el resultado sea demasiado aséptico, frío, y poco o nada atractivo…

Se hace evidente cuando una cosa, lo que sea, está llevada a cabo con entusiasmo y cuando no es así precisamente porque su lectura transmite dicho sentimiento. Y un texto que no refleja emoción porque se centra en datos es muy difícil que llame la atención a no ser que, como dije, sea lo que se busque desde un principio.

Me encuentro pues en un punto en el que comienzo a comprender mejor cómo funciona en este sentido todo esto de los análisis o, más bien, críticas que los medios especializados, ya se trate de revistas de gran repercusión o de blogs como este, llevamos a cabo. Parece claro que lo emocional tiene mucho peso, más del que podemos imaginar, y por ello la visión objetiva está tan poco considerada dentro del ámbito de la información.

No sé qué pensaréis a este respecto pero podéis hacérmelo saber a través de los comentarios. Mi idea con este artículo ha sido tratar de reflejar una filosofía, una forma de ver las cosas, que puede o no ser la misma que la que tenéis vosotros aunque espero que os ayude como a mí a saber y entender mejor por qué las cosas son como son en lo que se refiere a este ámbito concreto.

Por lo pronto voy a seguir trabajando en ambos sitios. He llegado incluso a plantearme la posibilidad de realizar dos análisis (o críticas) de un mismo juego porque creo que puede ser interesante plasmar un mismo ejemplo de dos maneras distintas. Ello ayudaría a distinguir mejor las diferencias entre un estilo objetivo de analizar y otro subjetivo, igualmente válido (o no) en cuanto a datos pero aderezado con esas pinceladas de emoción que reflejan perfectamente si el producto ha gustado o no a quien informa.

Eso sí, elementos como la nota final por ahora van a seguir apartados ya que sigo pensando que son más un estorbo que un aporte pero, en esta exploración continua que estoy llevando a cabo, quizá no sea mala idea experimentar con ello de la misma forma en la que lo estoy haciendo con la objetividad…

2 comentarios en «Filosofía de un análisis»

  1. Yo si soy más del analisis “subjetivo” y pienso que es lo más interesante a la hora de leer cualquier review ya sea escrita,oral u audiovisual de una obra, ya que se plasma realmente lo que el analista o consumidor ve del producto que es lo que le da riqueza al mismo hecho del analisis y por supuesto, permite acudir a diferentes criticos, que le dan su cierto sabor a la opinión de lo que consumen, ya solo es cuestión de leer varios o encontrar a los que se ajusten a tus preferencias…

    No estoy en contra del analisis “objetivo” pero considero que dicho analisis esta desfasado ya y que lo importante es empezar a analizar de una manera más critica y personal, cosa que este tipo de analisis no permite y que por supuesto evoca a la epoca del videojuego como juguete o del cine como mero entretenimiento, por poner algunos ejemplos.

    En fin, una reflexion interesante, Emilio, un saludo ^^

    1. Yo he estado reflexionando sobre el asunto y he llegado a la conclusión de que, en efecto, la visión personal de quien analiza, comenta u opina es parte importante, pues lo objetivo informa pero no transmite. No lo consideraría desfasado pero sí tal vez inadecuado. Ahora, siempre dentro de unos límites porque una exposición excesiva de sentimientos, positivos o negativos, hacia lo que se está mostrando puede también llegar a jugar en contra…

      Gracias, Spiegel, como siempre por pasarte y compartir tu opinión. Saludos.

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