Syberia -la entrega original- ha sido, es y será por mucho tiempo uno de mis juegos favoritos. Ahora, más de veinte años después, Microids brinda a los veteranos la oportunidad de revivir aquellos momentos a la vez que busca dar a conocer a los más jóvenes cómo comenzó la historia de Kate Walker. Con un renovado apartado gráfico como premisa principal, Syberia Remastered nos lleva de vuelta a los inicios de la saga, pero lo hace por desgracia de una manera no del todo acertada.

Como muchos sabrán, Syberia gira en torno a la mencionada Kate Walker y su búsqueda de Hans Voralberg, único heredero de una fábrica de aútomatas que debe dar su consentimiento para su venta a una multinacional americana. Sin embargo, y a medida que avanza su misión, lo que parecía un sencillo encargo se convierte en un viaje apasionante que, poco a poco, la alejará de su antigua vida.
Como es obvio, en esta nueva versión nada de eso cambia como tampoco lo hace la forma en la que debemos progresar: la resolución de diversos puzzles. No obstante, algunos se han modificado con la intención de acercarlos al público actual y, al mismo tiempo, que resulten distintos para quienes ya jugamos el original. Un cambio que estaría bien si no fuera porque se han simplificado en exceso al acortarlos y dejar demasiadas pistas, lo que hace que el reto pierda gracia. Y todo eso jugando en el modo Aventura, mucho menos guiado que Historia, el cual no me quiero imaginar hasta qué punto llevará al jugador de la mano.

Pero así como ha habido recortes, también en otros casos se ha visto ampliada la propuesta original con más acciones a realizar -o más bien repetir la misma varias veces- y algún que otro cambio o novedad. Por lo demás, y a excepción del HUD y menú de diario heredados de The World Before, Syberia Remastered es idéntico al original en su experiencia jugable.
Donde sí es claramente diferente es en su apartado gráfico, renovado por completo aunque mantiene la estética y el diseño originales. Los escenarios ya no están pre renderizados sino que son totalmente tridimensionales, si bien el movimiento por ellos sigue estando igual de limitado. Lo positivo es que ello ha permitido la inclusión de nuevas escenas y ángulos de cámara que no fueron posibles en el título de 2002.

Por desgracia, la cámara también adolece de ciertos problemas en no pocos momentos. Al ser fija, dado que lo único que podemos hacer nosotros es moverla hacia los extremos de la pantalla para ver un poco más allá, a menudo genera zonas muertas en su búsqueda de un mejor ángulo, en las cuales dejamos de ver a la protagonista o aquello que queremos buscar. Por suerte, la aparición de un mensaje de interacción con el botón correspondiente ayudará a que no pasemos de largo cuando tengamos algo importante que hacer.
Por otra parte he observado ciertos fallos puntuales como algún objeto sin solidez y aparición súbita de texturas entre otras cosas que, pese a no afectar demasiado al conjunto, están ahí y no pasa nada por mencionarlos. Ahora bien, lo que sí me ha llamado la atención es el distinto trato que han recibido las secuencias de vídeo. Además de no haber sido rehechas de cero como el resto de elementos gráficos del título -aunque sí han visto su resolución aumentada-, extraña que solo algunas se hayan adaptado al formato panorámico 16:9 mientras que otras mantengan el aspecto 4:3 original. Lamentablemente, el no haber puesto el mismo cuidado en este aspecto en mi opinión empaña el buen trabajo general realizado a nivel visual.
Lo que no ha cambiado es el apartado sonoro, puesto que no tenía sentido volver a grabar la misma música y voces si se podían utilizar las que tenía el juego original. Algo que nos viene genial a los jugadores de habla castellana porque gracias a ello, y aunque los textos estén traducidos, volvemos a escuchar a Kate, Óscar y el resto de personajes en nuestro idioma. Como detalle curioso hay que destacar que, para los momentos en los que atendemos una llamada telefónica, el altavoz del mando hace de auricular en la configuración por defecto. Un ajuste que, como otros, se puede cambiar si se desea.
Como juego en sí, Syberia Remastered cumple de sobras pues pese a los cambios no deja de ser el clásico de 2002 que tanto gustó en su momento. Por desgracia, sus defectos a nivel técnico y la excesiva «casualización» de algunos puzzles no le dejan alcanzar el estatus que merecería.

Pronto es para saber si nos llegará también una revisión de su secuela o incluso de la tercera entrega, que pudiera solucionar los problemas que presentó en su momento. Si llegan estaré encantado de echarles mano pese a que, como me ha pasado en este caso, no los llegue a disfrutar como antaño por sabérmelos casi de memoria de las veces que los he completado.
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