Nunca me he considerado un seguidor acérrimo de la saga pero sí que disfruté de sus primeros pasos, en especial de la entrega original que ya analicé hace un tiempo (podéis leer lo que escribí sobre el juego aquí). También de la primera que vio la luz en Mega Drive, pero ahí quedó todo hasta que, años después, me topé con la que salió para Playstation 2, que no me gustó nada y ni siquiera terminé, y ahora con esta nueva que saldrá a finales de agosto y cuya demo ya está disponible, al menos para consolas PlayStation. Después de probarlo, puedo ofreceros mis impresiones sobre un Shinobi: Art of Vengeance que, sin ser mal juego, no me termina de convencer…

La historia de Shinobi: Art of Vengeance no deja de ser un pretexto para ponernos en situación pues es, una vez más, la del todopoderoso villano que ansía conquistar el mundo, siendo nosotros en la piel de Joe Musashi, el protagonista de la aventura, los únicos que lo podemos detener. Para darle un mayor dramatismo, en esta ocasión aparecen otros personajes que de seguro serán importantes en la trama, que hablarán con nosotros en determinados momentos. Sin embargo, curiosamente, en las escenas que he visto Joe no dijo ni una palabra…
Vamos con el apartado jugable. Resulta obvio que los tiempos cambian y con ello la jugabilidad de algunos títulos. Shinobi: Art of Vengeance es buena muestra de esto. Mantiene algunas cosas, pero también añade otras que lo hacen, en este sentido, bastante más complejo que sus antecesores. Habrá quienes piensen que eso es bueno y otros todo lo contrario. En lo que a mí respecta creo que no necesitaba tantas opciones y que muchas de ellas no llegarán a ser usadas por el jugador a lo largo de la aventura pero a mayor variedad, más público disfrutará potencialmente del juego. O eso es lo que sus desarrolladores pensarían cuando lo hicieron.

En definitiva, he echado de menos esa simplicidad de antaño y eso, sumado a una velocidad de movimiento si bien no frenética, sí algo elevada, va a convertir a Shinobi: Art of Vengenace en un «machacabotones» durante los momentos de mayor acción. Es de esperar que esa sensación desaparezca a medida que se dominen los controles pero me da que no todo el mundo va a ser capaz de llegar a eso.
Y en cuanto al apartado técnico, en especial el visual, qué decir. El equipo encargado de dar vida a esta entrega estuvo colaborando en el desarrollo de Streets of Rage 4 y eso se nota. Como ya me pasara con el famoso beat ‘em up, el estilo gráfico no es muy de mi agrado, lo cual no quiere decir que sea malo ni mucho menos. Simplemente tengo otras preferencias. Por otra parte, los efectos están para mí demasiado exagerados. Pese a ello, todo se mueve con suma suavidad, pero tampoco es que durante la demo se dieran momentos de sobrecarga de enemigos y/o elementos móviles en pantalla.

Que Shinobi: Art of Vengeance va a ser bien recibido, no tengo duda alguna. De que probablemente sea un buen juego en su género, tampoco. Ahora bien, me cuesta asociarlo a lo que para mí ha sido siempre Shinobi desde que tuve la fortuna de conocer la creación original de Sega hace ya tantos años y, también, la que posteriormente se llevaría un buen número de horas de mi vida en Mega Drive.
Ya tenía mis sospechas cuando vi los primeros vídeos y finalmente se han confirmado. Shinobi: Art of Vengeance es lo que esperaba y por ello mi experiencia con el título no pasará de la partida que he jugado a la demo, la cual he grabado en un vídeo que podéis ver a continuación:
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