A pesar del paso de los años, sigo teniendo fresco en mi memoria el recuerdo de una época en la que disfrutaba de los juegos de carreras arcade, tanto en los salones recreativos como luego en casa, con sus versiones domésticas para consola. Pronto hablaré de mi relación actual con el género pero hoy toca hacerlo de mi última y no planificada adquisición: VRacer Hoverbike para PS VR2. Dejad que os cuente qué me ha parecido tras la primera toma de contacto y algunas carreras.

VRacer Hoverbike es pura velocidad arcade, directa, sin filtros y donde solo cuenta ganar. Y hasta que no se le coge el truco al manejo de la moto, no es nada fácil, os lo aseguro. En el momento de escribir este post he conseguido ganar dos carreras libres pero, hasta lograrlo, lo normal era que me quedara el último, o casi. Y eso jugando en Rookie, el nivel más bajo de dificultad.
Por suerte, el juego ofrece varias posibilidades de control que buscan adaptarse a todo el mundo y el grado de complicación -y también de inmersión- varía en función de la elegida. Yo he optado, al menos por ahora, por la que requiere del movimiento lateral -con o sin inclinación- del visor de RV para efectuar los giros, pero se puede añadir el de las manos, simulando el agarre del manillar, en horizontal o vertical.

VRacer Hoverbike brinda por defecto las clásicas ayudas a la conducción presentes en otros juegos -flechas de dirección, linea de trazada y mapa-, que podemos mostrar o no a nuestro gusto. Lo que sí que siempre está son los items de ataque y defensa con los que podemos desequilibrar la carrera a nuestro favor o, por contra, sufrir las consecuencias. Si recibimos algún impacto que nos reste energía, se puede usar un item para recargar una parte en lugar de darle su uso habitual.
Visualmente es también muy agradecido, aunque no puedo precisar todavía si habrá o no suficiente variedad de entornos -el supuesto número de circuitos existentes hace pensar que sí, pero ya veremos-. VRacer no pretende ser realista en este sentido, pero lo cierto es que tampoco lo necesita. Aquí lo que cuenta es que el movimiento genere sensación de vértigo durante las carreras, y ahí va sobrado.

Todo lo dicho, sumado a opciones como la de editar la apariencia de la moto y la equipación o el juego online -que no pienso probar porque sería catastrófico-, hace de VRacer Hoverbike una muy grata experiencia. La única pega que le pondría es que no está traducido al español pero tampoco es algo indispensable para saber qué hay que hacer, incluso durante el tutorial.
Mi conclusión tras lo poco que he jugado a VRacer Hoverbike es que se trata de un muy buen título de carreras arcade. Es, además, lo más próximo que se puede estar de disfrutar de un mueble recreativo sin necesidad de disponer del dinero y el espacio que supondría tener uno.

Ha sido una apuesta arriesgada, ya que como dije al inicio no entraba en mis planes hacerme con él. Pero la insistencia de un buen amigo, y la curiosidad por ver cómo era y se sentía, han hecho que finalmente me lanzara. Y no me arrepiento en absoluto.
No creo que le haga un análisis más adelante porque no hay mucho más que decir. Por ahora lo seguiré jugando poco a poco porque, amén de no estar para sesiones de RV prolongadas, creo que títulos como VRacer Hoverbike se disfrutan mucho más en pequeñas dosis, tal y como hacíamos antaño.
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