La locura de Hollow Knight: Silksong

Hollow Knight: Silksong

En el momento en el que redacto este nuevo post sigo alucinando con lo acaecido ayer por la tarde con la tan ansiada salida al mercado del Hollow Knight: Silksong. Imagino que muchos estaréis al tanto pero para quien no basta con decir que los servidores de Steam, Nintendo y Xbox sufrieron serios problemas técnicos por no poder manejar semejante caudal de usuarios simultáneos.

Yo, como puede que sepáis, juego al Game Pass a través del navegador del PC y estuve un buen rato intentando conectarme para jugar al Forza Motorsport sin conseguirlo, con cargas incompletas de la aplicación cuando no me salía directamente un error 504 a causa de la saturación.

Al principio no lo pensé pero cuando caí en la cuenta supe de inmediato que el responsable de lo que estaba pasando era ese juego. O más bien los fanáticos que acudieron en tromba a jugarlo como si no hubiera un mañana, fanáticos alimentados durante años por los medios que demuestran, una vez más, lo fácil que es manipular a las masas cuando se sabe qué hilos mover. Y seguro que habrá quienes piensen y afirmen que no importa que los servidores se caigan y muchos usuarios -también ellos- se vean afectados, ya que era algo que tenía que pasar porque el juego es lo más de lo más, y punto. Algunos incluso lo aplaudirán.

Ahora ha sido Hollow Knight: Silksong como antes lo fueron muchos otros y, en el futuro, lo serán más -GTA VI el primero-. Y la historia se volverá a repetir una y otra vez sin que nadie aprenda nunca la lección. Por otro lado, y ya a título personal, no le he prestado apenas atención al juego nuevo como tampoco lo hice con el original pero, a raíz de lo poco que he visto, sigo sin comprender qué pueden ofrecer que los haga tan maravillosos. Si alguien me lo quiere explicar, adelante. Sobre gustos no hay nada escrito, cierto, pero llegar a tales extremos debería hacernos parar a pensar.

Solo viendo lo que acontece en este mundo de los videojuegos tengo cada vez más claro lo mucho que nos parecemos, en conjunto, a esos adorables seres llamados Lemmings a los que debíamos ayudar a avanzar sabiendo que hacia donde fuera el primero le seguirían los demás sin rechistar. Aunque fuera para caer por un abismo. Los hechos demuestran que no son pocos los que entran en esta definición de la que, seguro, más de uno presumiría con orgullo.

Visitas: 12

1 comentario

  1. Leyéndote creía que era yo pensado 🤣
    Me pasa lo mismo, no encuentro explicación y lo de los lemmings lo digo desde hace muchos años. Luego hay países que son más vulnerables para la manipulación, España uno de ellos en el terreno videojuegos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

quince + 1 =