La industria del videojuego está repleta de títulos donde los polígonos, texturas, físicas, efectos de iluminación y demás virguerías gráficas deslumbran con un realismo cada vez mayor. Sin embargo, existe una corriente que todavía abraza, en parte o por completo, una tendencia muy diferente que tiene en los clásicos de tiempos anteriores su principal referente: el Pixel Art, que busca seguir ofreciendo la estética con la que muchos usuarios hemos crecido. Por desgracia para sus seguidores, este estilo visual, como tantas otras cosas, tiene los días contados…
Este artículo viene a colación de una reciente entrevista publicada en la web de Hobby Consolas que realizaron a uno de los responsables del próximo juego de Sonic, en el que se busca (una vez más) ofrecer una experiencia clásica adaptada a los tiempos actuales. En dicha entrevista, esta persona dijo en referencia al estilo visual elegido, que la opción 2.5D (entornos y personajes 3D presentados en vista lateral fija) era la más adecuada en detrimento del pixel art usado en, por ejemplo, Sonic Mania. ¿La razón? esto último no será viable dentro de unos años…
Y estoy totalmente de acuerdo con esta afirmación pese a que el momento actual pueda decir lo contrario. ¿Por qué? Porque como todo lo relacionado con el pasado en lo que a este mundillo del videojuego se refiere, la atención actual que despierta el pixel art viene en mi opinión del «boom» de lo retro que tuvo lugar hace poco más de una década. Es simplemente una consecuencia de todo aquello que vivimos entonces y que aún se resiste a morir pese al cada vez menor interés que despierta, eso sí, con algunas excepciones que son las que, dentro de su nicho, despuntan ahora mismo.
¿La prueba? Echemos la vista atrás y tratemos de recordar cuantos juegos nuevos con dicha estética vieron la luz en el periodo 2000 – 2010. En la respuesta está la clave. Por mi parte (y llevo bastante tiempo en esto), no recuerdo ahora mismo ninguno, al menos para los sistemas de sobremesa, aunque quizá alguno de vosotros tenga mejor memoria que yo. De lo que sí estoy convencido es de que, de haberlos, serán muy pocos en comparación con todo lo que ya vino después.
Es posible que el pixel art no solo despierte atracción en quienes crecieron con los clásicos, pero es seguro que muy pocos usuarios jóvenes, aquellos que ya nacieron con los gráficos 3D, se decantarán de una manera clara y continuada por títulos de esta índole. El orden natural de la vida implica que los veteranos vayamos poco a poco dejando sitio a los que han de venir, por lo que es inevitable que lo que vivió un día con nosotros muera igualmente con nosotros. Tal vez lo haga algo más tarde pero, guste o no, que pase es cuestión de tiempo.
En no pocas ocasiones he mencionado la desaparición del formato físico, cada día más próxima. Lo aquí expuesto es exactamente lo mismo: un producto de un tiempo anterior al que se le agota poco a poco la vida. Todo en este mundo tiene su momento y como las personas, las tendencias nacen, viven y mueren. Y en lo que se refiere a los videojuegos, el Pixel Art no será la excepción.
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